En San Ysidro, el Puerto de Entrada Más Transitado del Mundo, Continúa la Incansable Labor del Consulado General de México en San Diego


Created: 20 February, 2019
Last update: 27 July, 2022

Por Patricia Pinzón

El Puerto de Entrada de San Ysidro, el mayor cruce fronterizo entre San Diego y Tijuana y el más dinámico del mundo, alberga -como todos los puertos de su tipo- a oficiales de la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés). Pero este puerto en particular alberga también una peculiar oficina. Se trata de una representación del gobierno del país vecino: México.

Desde 1997, México mantiene ahí una oficina, dependiente del Consulado General de México en San Diego, que se distingue por su carácter estratégico y por su labor de asistencia y protección consular que vela por el respeto a los derechos de los connacionales en ese país y alcanza, se podría decir, una dimensión humanitaria.

La oficina no descansa y abre sus puertas todos los días del año, de 7 a.m. a 3 p.m., y el resto del día se encuentra bajo guardia telefónica y con disponibilidad inmediata para actuar en caso de emergencias. Sus funciones son amplias y variadas, y han impactado la vida de millones de connacionales a lo largo de sus años de operación.

Todos los días se entrevista a un sinfín de menores de edad que por determinada situación se encuentra bajo resguardo de la autoridad estadounidense. La entrevista permite detectar casos en los que los padres no han sido hallados, y establecer contacto con familiares y/o autoridades de protección al menor de ambos lados de la frontera para asegurarse de que que los menores llegarán con bien a su destino. El impacto de esta labor es incuantificable, y permite la adecuada atención del grupo más vulnerable de mexicanos en situación de riesgo: los menores de edad.

La oficina también lleva a cabo decenas de visitas de reunificación familiar cada semana. Se trata de familias binacionales; es decir, niños mexicanos que por diversas razones están en Estados Unidos pasando por un proceso de ser reubicados con sus familias, o niños nacidos en Estados Unidos cuyos padres fueron deportados y/o que han sido separados de sus familiares. En buena parte de los casos, los parientes en México no cuentan con una visa, razón por la cual esta oficina constituye el sitio ideal para llevar a cabo dichas entrevistas. Cabe destacar que en todos estos procesos se cuenta con la absoluta anuencia y colaboración de la autoridad estadounidense de CBP. Sí, una colaboración binacional ejemplar que antepone en todo momento el bienestar de las personas más vulnerables.

Se realizan también repatriaciones de personas, y se supervisa el respeto de los derechos de los connacionales que se encuentran en ese proceso. La adecuada atención médica en caso de requerirse, la recuperación de pertenencias, y la repatriación segura y ordenada en horarios que no pongan en riesgo la integridad de las personas más vulnerables; incluidos menores, mujeres, personas accidentadas o personas de la tercera edad.

Recientemente, el apoyo de esta oficina fue crucial para el ingreso de donativos de Estados Unidos a México cuyo destino final era la caravana migrante. Decenas de cruces de donativos llegaron de forma expedita a su destino final gracias a las gestiones ahí realizadas y a su eficaz coordinación con las instituciones correspondientes de ambos lados de la frontera. En el pasado se han utilizado esquemas similares para que la ayuda internacional entre de forma eficaz a México, caso de los sismos ocurridos en México en septiembre de 2017, en los que toneladas de ayuda llegaron en tiempo y forma a su destino final.

La oficina está ubicada en la entrada peatonal este, también conocida como PedEast y constituye sólo una de las múltiples labores que realiza el Consulado General de México en San Diego. Cabe destacar que la labor de protección consular la lleva a cabo toda oficina de representación de México en el exterior. Su impacto es, a todas luces, incuantificable.