Piden Posada Sin Fronteras, pero a 600 Pies de Distancia del Muro


Created: 18 December, 2018
Last update: 27 July, 2022

Por Manuel Ocaño

Manuel Ocaño | La Prensa San Diego

Por primera vez en un cuarto de siglo, los cientos de feligreses que celebran la Posada Sin Fronteras entre Tijuana y San Diego estuvieron distanciados al menos 600 pies, como supuesta medida de seguridad de la patrulla fronteriza en la Operación Patriota Fiel que ordenó el presidente Donald Trump.

Cerca de 400 feligreses del lado de California solo pudieron llegar hasta mucho antes de la segunda barda fronteriza paralela en el Parque de la Amistad.

En México, mientras tanto, más de 250 personas permanecieron junto al primer muro, junto al faro de Playas de Tijuana.

Desde ambos lados cantaron villancicos, pero esta vez no pudieron llevar la secuencia entre ambas partes, como tradicionalmente se pide posada en México.

De hecho, los dos grupos difícilmente se escucharon entre sí.

El padre Pat Murphy, director de la Casa del Migrante de Tijuana, de nacionalidad estadunidense, dijo sentirse “muy triste y muy enojado con mi gobierno, por no dejar a la gente acercarse a nosotros a rezar”.

“Que pena y tristeza que tengamos que celebrar el 25 aniversario de la Posada Sin Fronteras de esta manera, con parte de nuestra familia queriendo acercarse y lejos de nosotros”, lamentó el sacerdote.

Murphy platicó aparte en entrevista que dos días antes la patrulla fronteriza del sector San Diego había informado a los organizadores que la posada se podría llevar a cabo de la misma forma en que se ha celebrado durante 25 año, “y hasta hoy nos dijeron que siempre no va a ser así”.

La Coalición de Grupos Pro Inmigrantes realizó la celebración lo mejor que pudo, con un coro que encabezaron voluntarios del Ejército de Salvación de Tijuana.

Manuel Ocaño | La Prensa San Diego
Pero la ya tradicional posada enfrentó la distancia entre los feligreses, entre ellos una docena de patrulleros fronterizos con varios vehículos estacionados entre la primera y segunda bardas, y, por su fuera poco, un pequeño grupo de seguidores de Trump que se esforzaba sin mucho éxito en llamar la atención desde la arena en la playa.

El arzobispo de Tijuana, Francisco Moreno, declaró que Tijuana “es una ciudad de migrantes que da la bienvenida”, en un breve sermón con el que intentó borrar la imagen de xenofobia que el alcalde, Juan Manuel Gastélum, y un grupo de residentes habían impuesto en semanas anteriores.

El jerarca de la iglesia en Tijuana aclaró que recientes actos de xenofobia contra la caravana migrante que llegó hace un mes fueron expresión de sólo una parte de la población de la ciudad.

El arzobispo informó que en la ciudad hay 60,000 empleos disponibles para los migrantes centroamericanos que deseen permanecer en la frontera mexicana ante riesgo de no ser aceptados en asilo en Estados Unidos.

Aproximadamente 3,000 migrantes de la caravana permanecen en Tijuana. La patrulla fronteriza acepta que cerca de 3,000 han logrado cruzar la frontera fuera de las garitas para entregarse a oficiales federales a solicitar asilo.

Otra parte de la caravana ha decido regresar a sus países de origen al comprender que había sido engañada al unirse al contingente que llegó hasta la frontera, según dijo el arzobispo,

Alrededor de 100 migrantes más fueron deportados hasta ahora por cometer diversas faltas en México.

El arzobispo dijo que el esto, si lo desea, puede permanecer en México con ayuda de las autoridades, pero, dijo “deben obedecer las leyes de México”.

Cada año hasta ahora la Posada Sin Fronteras permitía que desde ambos lados del muro los feligreses se pudieran ver entre el diminuto tejido de metal en esa zona, para acompañar cantos y celebraciones.

“Esta es la primera vez que nada de eso es posible”, dijo Pedro Ríos, el director del proyecto fronterizo del Comité de Servicios Amigos Americanos (AFSC, por sus siglas en inglés).

La Posada fue idea del fundador de AFSC en San Diego, Roberto Martínez. Hace 25 años “se registraban muchos abusos y Martínez pensó que tomar la tradicional posada mexicana y representar con verdaderos migrantes a José, María y Jesús en su peregrinar en busca de posada, serviría para que la migración se viera desde otro punto de vista, más humano”, dijo Ríos.