Un tributo a los migrantes que han muerto ahogados en todo el mundo fue realizado en ambos lados de la frontera en el Parque de la Amistad, este domingo 7 de agosto.
El evento, iniciado por una organización española, se realiza en San Diego por el grupo humanitario Ángeles de la Frontera desde hace cinco años.
El tributo consistió de colocar cruces de madera en la playa, las cuales tenían mensajes como “te extrañamos”, “descansa en paz”, y “no olvidados” para recordar a los migrantes que han muerto en las aguas del mundo.
“Es muy importante recordar a toda la gente que ha muerto cruzando la frontera. Hoy en especial recordamos a las personas que han muerto cruzando ríos, canales y el mar”, dijo el Fundador y Director de Ángeles de la Frontera Enrique Morones.
“La mayor causa de muertes entre las personas que migran de un país a otro a nivel mundial es ahogarse. Aquí en la frontera de Estados Unidos con México, [la principal causa de muertes] es la falta de agua al cruzar por los desiertos”.
Según Morones, hay dos o tres muertes de migrantes en el desierto en un día con calor extremo, pero hay entre 400 y 450 personas que mueren en un día en el mar cuando se tiene algún tipo de problema en un barco.
En San Diego, los migrantes utilizan diferentes métodos para cruzar de México a Estados Unidos sin documentos. Un método común es cruzar por botes tipo panga que algunas veces tienen sobrepeso y viajan a más de 100 millas en altamar para evitar a las autoridades.
Morones explicó que estas pangas antes llegaban a San Diego. Hoy en día, estas viajan hasta lugares más al norte como Santa Bárbara, haciendo los viajes más peligrosos.
“El año pasado fue el peor para los migrantes viajando por mar para ir de país en país debido a la crisis en el Medio Oriente,” dijo Morones.
“Los botes que usan no están hecho para soportar a tanta gente, y no hay suficientes salvavidas para todos; así que si los botes se voltean, los migrantes se ahogan. Ya son 3,000 muertes de este tipo registradas en lo que va de este año”.
El evento realizado este domingo ayuda a crear concientización en la comunidad, mencionó Morones.
Marlon Henríquez, nacido en El Salvador, participó en el homenaje a los migrantes perdidos en altamar.
“Tengo el verano libre, y decidí venir a ser voluntario en Ángeles de la Frontera junto con mi novia Amy”, dijo el maestro salvadoreño radicado en Minnesota. “No sabía cómo era la frontera ni cómo eran los muros y he tenido la oportunidad de aprender y ayudar”.



